miércoles, 29 de octubre de 2008

¿Omnipotencia = Justícia?


Todos los ciudadanos pretendemos y exigimos protección. En salud, educación, justicia y seguridad (que el estado nos debe brindar como premisas básicas de una buena calidad de vida). En particular creo que la mayor responsabilidad en ello la tienen el estado nacional y provincial. En algunos casos, como ocurre en Gral. Pinto, la seguridad está a cargo del municipio, decisión tomada, en su oportunidad por el actual Ejecutivo Municipal y el bloque de concejales oficialistas, con la desaprobación del bloque opositor.
Uno escuchó, por entonces, distintos argumentos de “por qué sí” y “por qué no”. Hoy, transcurrido el tiempo, nos damos cuenta del “por qué de algunos no”.
Si la posibilidad, que da, para bien o para mal, el manejo absoluto de la policía comunal hace creer que puede obviarse lo que la justicia ordena, ESTAMOS MAL; si nos hace pensar que se puede tener la omnipotencia de ser algo más que la propia justicia, ESTAMOS MAL.
A continuación parte del dialogo radial entre el comunicador social y amigo Ricardo Vaca y el Sr. Intendente Municipal. Tema en cuestión, el intruso en viviendas de Gral. Pinto:
GUERRERA:..."muchas veces las acciones de la policía no son acompañadas por la justicia, porque en este caso puntual no sucedió eso, incluso, una vecina pudo reconocer a la persona y la pregunta del Fiscal fue que si no estaba violada, lastimada o muerta lo dejáramos salir. Entonces uno siente la impotencia de no ser acompañado por la justicia, que está desbordada por otros casos, que serán más importantes, los de Lincoln, los de Junín, pero la realidad es que seríamos más efectivos si la justicia fuera mucho más severa
R.VACA: De hecho esa persona no vino más... (A Gral. Pinto).
GUERRERA: No. (Pausa). PERO NO PORQUE HAYAMOS HECHO LO QUE LA JUSTICIA INDICÓ.
Estas declaraciones son de una gravedad institucional que no se pueden admitir. Esto sucede cuando quién tiene que tomar decisiones se siente poderoso.
Se que van a decir que estoy defendiendo delincuentes, pero lejos estoy de esa posición. Quiero vivir en un país que tenga respeto por la justicia y la libertad.
El oficialismo nacional y provincial tienen mayoría en las cámaras para cambiar los códigos de la justicia, reclame a sus allegados políticos, Sr. Intendente.
Lo que no se puede hacer es violar esos códigos.
Así nos fue a los argentinos cuando fueron violadas las garantías y los derechos.
Creo que alguien debe dar alguna explicación pública por estas desafortunadas declaraciones, si no, tendremos que hacernos cargo los ciudadanos y recurrir a la justicia para pedirlas.

Jorge O. Orellano

viernes, 17 de octubre de 2008

Métodos: Dos caras de la misma moneda, por Sebastián Winkler


Hace unos días terminó, aparentemente, el conflicto docente en nuestra provincia. Y digo aparentemente porque no es fácil decir que está “todo bien” después de lo que se ha dicho y de lo que ha pasado en estos últimos meses.
Como docente no puedo pensar o sentir que está todo bien con alguien que me dijo irracional, que me amenazó, que me mintió y que jugó con mi buena fe. Imagine usted, lector, que alguien con quien trabaja o convive le haga este tipo de cosas, ¿sería fácil recobrar la confianza?
La forma en que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, el Sr. Daniel Scioli, y el ministro de Educación, Mario Oporto, se comportaron en medio del conflicto me hizo recordar a la forma en la que la Sra. Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner y sus acólitos lo hicieron durante el dilatado conflicto con el sector agropecuario.
En aquella ocasión los ministros Fernández salían constantemente a los medios criminalizando a los representantes del agro e intentando hacer creer a la gente que nuestros vecinos que protestaban en las rutas tenían la intención de quitarnos el pan de la mesa. De la misma manera, los medios nacionales, que en algunos aspectos son críticos del gobierno pero no en este caso, recalcaron una y mil veces que por culpa de los maestros de la provincia miles de jóvenes bonaerenses no podían estar en la escuela. Digo, ¿en el conflicto sólo tenemos responsabilidad los docentes? Y me pregunto ¿Cuándo los alumnos no tienen clases por otras causas nadie las cuestiona? Me refiero especialmente a la cantidad de alumnos que participan en los Torneos Juveniles Bonaerenses (creo que ya no se llaman así). ¿No sería, en este caso, conveniente poner la mayor cantidad posible de actividades en las vacaciones? Otra situación es la de los feriados que caen el fin de semana y se trasladan al lunes o viernes, ¿el turismo sí justifica la pérdida de clases?
Otro paralelismo interesante entre los métodos del gobierno nacional y el provincial es el de amenazar. No es preciso recordar con demasiado detalle las amenazas recibidas por los ruralistas, la presencia de gendarmes en las rutas, las detenciones, los juicios iniciados en San Pedro, etc. En esta ocasión el ministro Oporto esgrimió contra la docencia argentina dos amenazas concretas: la primera es ya bien conocida por los docentes, el descuento. Quizás se olvida el ministro del hecho de que tanto la Constitución Nacional como Provincial establecen como un derecho el de reclamar por lo que uno considera que es justo por lo que su actitud sería francamente inconstitucional. La segunda amenaza fue esgrimida tanto por Oporto como por Scioli: “Van a tener que estar en la escuela hasta el 29 de diciembre”. Muchachos, pónganse de acuerdo. O descuentan los días no trabajados o nos hacen trabajarlos, las dos cosas no se puede. Y apréndanlo, no se gobierna amenazando, la respuesta es y será siempre el diálogo.
Por último, otra característica que nos muestra que Scioli y Cristina son dos caras de la misma moneda: la ignorancia. La presidenta quedando en ridículo diciendo que la soja es un yuyo que crece en cualquier lado y el ministro Oporto amenazando, como mencionaba en el párrafo anterior, con que íbamos a tener que estar en la escuela hasta fin de año. Esa bravuconada del ministro sólo dio gracia a los docentes que todos los años y sin necesidad de que nadie los obligue tienen que estar en las escuelas hasta el último día hábil del año. Siempre, al menos desde que soy docente, ha sido así. ¡Por favor! ¿Qué idoneidad para decidir sobre la educación provincial pueden tener quienes ni siquiera saben como funciona?
Considerando las semejanzas en el manejo de conflictos entre la provincia y la nación, yo les recomendaría al Sr Oporto y al Sr. Scioli que observen los resultados obtenidos por la presidenta con respecto al campo. Luego de tanta prepotencia tuvo que torcer el brazo para que hoy el conflicto siga vivo.
Cómo decía en el comienzo, si realmente se quieren hallar soluciones para los problemas no insulten, no mientan más, no engañen, no amenacen. Cambien el método, porque hasta ahora, no sirvió.

Profesor Adrián Sebastián Winkler
sebastianwinkler@gmail.com

Tasa de Seguridad, ¿más para despilfarrar?, Por Luis Bruni


Así estamos, sorprendidos, atónitos; aunque esta medida sea uno más de los absurdos previsibles del gobierno de Guerrera. Los vecinos de General Pinto no podemos creer el aislamiento en el que se viene manejando el Intendente Municipal y la audacia de impulsar la creación de una nueva tasa mientras sus funcionarios despilfarran a dos manos nuestros recursos.
La Tasa de Seguridad que el Municipio pretende establecer es una burla a las promesas formuladas por Guerrera durante la campaña, y a sus justificaciones cuando proponía crear la Policía Municipal en nuestro distrito. Hagamos juntos un poco de memoria:
- Recordemos cuando Guerrera sostenía que si Gral. Pinto tuviera un gobierno de igual color político que los gobiernos provincial y nacional se resolverían muchos de nuestros problemas y se podrían hacer muchas de las obras que antes resultaban imposibles.
- Recordemos cuando sostenía que la creación de la Policía Municipal mejoraría la seguridad sin mayores costos ya que el gobierno provincial enviaría los recursos que solventarían su funcionamiento. Aún más, aducía que iba a disponer de mayores recursos para la caja chica de las comisarías, más móviles policiales, más recursos humanos, entre otros beneficios que aseguraba.
- Recordemos también como, en el peor momento de la crisis económica, el Municipio continuó apoyando la labor policial mediante el aporte de combustible, papelería, personal, materiales de construcción para el mantenimiento y conservación de los edificios y elementos de limpieza, entre otros conceptos.
- Recordemos, incluso, que hace muy poco tiempo se aumentó el Impuesto sobre los Ingresos Brutos y se creó un Fondo para el Fortalecimiento de Recursos Municipales, por el cual nuestro Municipio recibirá aproximadamente medio millón de pesos adicionales que no tienen asignación específica. ¿O será que Guerrera piensa gastar esos recursos en designar más empleados y algunos nuevos funcionarios?
La ley de creación de las Policías Comunales, así como su decreto reglamentario y los convenios que se firmaron con los Municipios obligan claramente a la Provincia a remitir los recursos necesarios para asegurar su funcionamiento óptimo, cumpliendo con un presupuesto que es revisado y consensuado anualmente por ambas partes. Sin embargo, el tiempo transcurrido ha sido una clara muestra de que no es lo mismo gastar a mano suelta y sin ningún tipo de control ni de transparencia, que administrar los recursos con una visión estratégica y con un criterio racional. Con una administración racional y dotada de una mirada estratégica se pueden transitar los peores momentos sin afectar los bolsillos de los vecinos. En cambio, el despilfarro obliga a aumentar la carga tributaria a los vecinos y productores sin ofrecer nada a cambio, y sin que importen el terrible impuestazo que Scioli acaba de aplicar al comercio, la industria y la producción, ni el tarifazo que significan los aumentos en las tarifas de energía, agua, gas y combustible.
Cabe preguntarse entonces, ¿Qué ocurre ahora: el Gobernador anda con problemas de caja y no envía los fondos? ¿Falta capacidad de gestión y de administración de los recursos?, ¿o comienza a tornarse incómoda y a “quemar las manos” la conducción de la fuerza policial?
Parece que el tiempo de la bonanza se va terminando y llega el momento de comenzar a sincerar las finanzas públicas. Esto debe obligarnos a examinar con atención cómo se utilizan los recursos del Municipio e involucrarnos activamente en la definición de un tema tan trascendente como es la creación de una nueva Tasa.
A la luz del debate que se ha suscitado en el seno de la comunidad de nuestro distrito por estos días y en el que los productores agropecuarios a través de sus entidades, Comercio e Industria y otros sectores de la sociedad han manifestado su franco rechazo a esta nueva tasa que se nos pretende imponer, desde la Coalición Cívica solicito al Sr. Intendente Guerrera, que reconsidere la decisión tomada y deje sin efecto la implementación de esta tasa de seguridad para el año próximo, y tome en cuenta la opinión de los vecinos y la propuesta alternativa que se ha formulado desde el Concejo Deliberante, que sin duda, aporta una mirada diferente de esta problemática.
LUIS ALBERTO BRUNI